Qué importante son tus ojos,
qué tenue tu grave voz,
qué inmensa tu amistad
cuando analizas mi moción.
Cuán fuerte mi problema,
que escuchas y callas;
con la tremenda sabiduría,
del que sabe el número de mis sandalias.
Es un obsequio tenerte,
sin necesidad de que te vayas,
huyendo de mí,
para dar que hablar a mala gente,
librando juntos mil batallas,
sin ningún miedo,
pisando fuerte.
Ojalá pueda mantener,
nuestra leal amistad siempre,
siempre que me quieras a tu vera,
siempre será tuya,
cuenta con ella,
siempre.
El Pergamino de mis emociones ©
Permiteme que te lo dedique. ..
ResponderEliminarA mi fiel amiga Marilo.
Como anónim@, seas quien sea, gracias.
ResponderEliminar